Este fin de semana hemos estado en Ronda con Carol y Juan. Bffff, q diferencia de temperatura hay allí, por la noche refresca y hace aire… y viene de bien!!!!!!!!
El sábado cuando nos levantamos nos fuimos a desayunar churritos y luego con el coche llegamos hasta Benaoján para conocer la famosa Cueva de la Pileta.
Un buen trecho de escaleras talladas en la montaña nos mostraba, en la cima, la entrada a la cueva.
El guía nos explicó que la cueva se descubrió, como casi todo en esta vida, por pura casualidad. Parece ser que en 1.905, José Bullón Lobato (Así se llamaba su descubridor) andaba por allí buscando excrementos de murciélagos, que era el mejor abono de la época. De pronto vió una pequeña cavidad en la roca… y entró… y, afortunadamente su curiosidad le hizo dar con más cavidades internas, descubriendo así las famosas pinturas que en su interior hay y que pudimos contemplar con todo lujo de detalles.
También descubrió allí restos de cerámica.
En la cueva, desgraciadamente, no se permitían hacer fotos ni grabar en video. Ni siquiera se podía usar linternas porque la luz intensa desgasta y estropea su conservación, así que nos entregaron unas lamparitas de gas para poder entrar.
La zona visitable tiene una longitud de 500 metros tan solo. Con lo que a mí se me hizo tremendamente corta (Aunque tardamos una hora en recorrer el camino de ida y vuelta), íbamos despacio porque con la humedad todo resbalaba, y no existía nada de luz (las lamparitas no iluminan demasiado bien, además de ser una para cada 4 personas) y demasiadas subidas y bajadas, recovecos, huecos por donde había que pasar agachados… ME ENCANTA.
Luego, tiene muchísimas galerías y accesos no visitables. Nos comentó el guía que se descubrieron en la “sala” inferior 3 cuerpos humanos y también de animales. Lo que no pueden saber es si cayeron desde la altura a la que nos encontrábamos por accidente o si por algún tipo de rito o sacrificio. Dos de los esqueletos se lo llevaron hace unos 50 años cada uno a un museo diferente, el de la única mujer adulta, de 15 años (Pensad que la esperanza de vida no solía sobrepasar con creces ese límite) continúa allí abajo.
Nos mostraron la zona que utilizaban como chimenea, donde restos oscuros, señales de antiguas y enormes fogatas impregnan las paredes de una sala. Servía además de iluminación para contrarrestar la humedad de la cueva.
Nos enseñaron pinturas rupestres en las paredes; calendarios lunares, calendarios de fertilidad en la mujer y símbolos fálicos pintados en hombres que vestían pieles y plumas. Nos enseñaron peces pintados en la pared, focas, bisontes, cabras y caballos. Evidentemente sólo pudieron contarnos hipótesis y teorías.
No somos tan diferentes, no pensamos de forma tan diferente que nuestros antepasados hace miles y miles de años…
Hay una sala, llamada de “La Música”, pues su estalactitas y estalagmitas se unieron formando columnas, pero tantas y tan delgadas que al golpearlas emitían sonidos de diferente intensidad y tono, formando notas musicales. No saben si se usaba como música en sí o para comunicarse de posibles peligros.
Bueno, no me enrrollo más, es que me gustó tanto que podría estar todo el rato hablando de ella, y os dejo algunas fotitos.
Lo dicho antes, no permitían allí dentro fotos y sólo pudimos hacerlas en la entrada (donde se vendían los tickets y entregaban los faroles de gas).









Una vez salimos de la cueva oímos sirenas como de policía y sobre todo ruido de helicópteros. Cuando miramos hacia el cielo pudimos ver que, justo en la parte de atrás de la montaña donde nos encontrábamos se había declarado un incendio.
En 20 minutos vimos pasar unas 8 veces a dos helicópteros que descargaban sus bombas de agua para sofocarlo (Impresiona ver todo esto tan tan cerca). Al mirar el cielo vimos una pequeña columna de humo, y al mirar hacia la base de la montaña todoterrenos de la junta de Andalucía.
Da gusto ver lo compenetrados que estaban, lo bien preparado que lo tenían todo. Por suerte (y por organización y muy buen trabajo) cuando veníamos de vuelta vimos que los helicópteros se retiraban ya, y que la columna de humo (no era grande) ya no existía. De hecho comprobamos que ni en las noticias comentaron nada acerca de un incendio en la provincia de Málaga. Muchísimo mejor así, que quedara todo en un sobresalto pero sin consecuencias.
Bueno, cambiando a otro tema más alegre y ameno, comentaros que de regreso paramos a visitar la Cueva del Gato, que se encuentra a unos 10 minutos en coche de allí, entre Montejaque y Benaoján.
Es preciosa, una cascada de agua cristalina y sobre todo helada (Doy fé de ello porque me descalcé y metí hasta las rodillas y… por más que lo intentaba una y otra vez… me dolía todo de la temperatura del agua y tenía que salir ¿Cómo podía haber gente allí bañándose)?
Pillé una muy buena foto (Jejejeje, me llevé esta vez la cámara compacta y conseguí mejor foto que con las que pudieron tomar aLoNNe y Juan). Sino… mirad mirad:
Lástima que aquí las fotos las he de poner todas a tamaño pequeño (para no sobrepasar los márgenes):

Esta cueva se le llama de “El Gato” porque, si observamos su entrada desde la parte izquierda, tiene por completo la forma de este animal. La pena es que accedimos por la derecha, y … no tenía bañador como para poder pasar a la otra parte (y encima helada el agua y con la cámara en mano), pero he visto fotos en internet y … realmente tiene bastante similitud.
Para acceder a la zona hay que pasar un camino hecho en madera, con troncos, y atravesar el río dos veces. La verdad es que ver tanta vegetación concentrada allí forma una imagen preciosa. Ha de ser muy bucólico y romántico pasear por allí en otoño, con el frío.
Os dejo unas fotitos del acceso:






Merece la pena ir allí y cerrar los ojos, oir los pájaros, las chicharras y el rumor del agua bajar con fuerza. Un aire fresco hace que te transportes, que te evadas. La pena es que no éramos los únicos que estábamos allí, y claro… corta un poquito.
Estas fotos son de la misma entrada a la cueva y su base con agua… fresca, cristalina y atrayente:












Aquí “cacé” a aLoNNe en busca de la foto perfecta:

Una vez descansados y con las pilas re-cargadas, por la noche fuimos al Hotel de Jose Mª, pues nos invitó a él, a una fiesta que hacía en honor a su madre. Unas 200 personas nos reunimos allí.
Nos quedamos maravillos, no no, mejor así MARAVILLADOS al ver la presentación que había preparado. Todo el jardín (son 3 jardines unidos entre sí) iluminados, con unas vistas de Ronda magníficas, con la zona de la Muralla antigua de la ciudad observándonos. Todo lleno de velitas, de antorchas (los jardines, la piscina…).
Contrató a unos tunos y a un coro rociero y preparó un video con fotos y recuerdos emotivos para su madre y los suyos.
Buen ambiente, comida en abundancia y de calidad, una música de fondo relajante y sobre todo (lo dicho) unas vistas y un fresquito embaucador nos hicieron no querer irnos de allí.
Para este evento nos arreglamos todos un poquito, y tuve la ocasión de estrenar un vestido. (Eso sí, no recomiendo usar zapato de tacón alto y de aguja por el césped. Al final lo tuve más en la mano o por el suelo que puestos jejejeje).
Os dejo unas fotitos de la fiesta:





¿Veis los zapatos colgados de la baranda? J

Aquí “intentando” bailar sevillanas J

Os dejo unas fotitos más:









Saludos:
alma